POLVOS COMESTIBLES
Descubre polvos comestibles y convierte cualquier encuentro, fiesta o despedida en una experiencia más divertida, atrevida y memorable.
Polvos comestibles para convertir el masaje en un juego dulce
Los polvos comestibles aportan aroma, sabor y un tacto sedoso durante las caricias. Hay opciones de fresa, coco, mango, frambuesa o chocolate, algunas acompañadas de una pluma para extender el producto suavemente. Funcionan como complemento sensorial, no como lubricante para penetración. Comprueba el sabor, los ingredientes, la cantidad y los posibles alérgenos antes de compartirlos con otra persona.
Aplica una capa ligera sobre piel limpia y seca
Empieza por hombros, espalda, abdomen u otras zonas externas sin irritación. Usa la pluma o las manos secas para evitar que entre humedad en el envase y retira el exceso si se acumula. No los apliques en ojos, heridas ni mucosas salvo que la marca lo autorice expresamente. Si contienen azúcar o aromas intensos, conviene lavar la zona después para evitar sensación pegajosa o molestias.
La pintura corporal comestible permite dibujar directamente sobre la piel. En lencería comestible encontrarás otro juego para probar y los golosinas divertidas completan una mesa o un regalo con humor.
Utiliza una cuchara limpia si el formato no lleva dosificador y cierra bien el recipiente después. Guarda el producto lejos del calor y respeta la fecha indicada. Para que el masaje resulte cómodo, alterna el polvo con caricias y evita cubrir demasiada piel de una vez. El mejor sabor será el que ambos disfrutéis y cuya composición podáis usar con tranquilidad; una prueba pequeña suele decir más que una descripción muy dulce.